ASUS lleva ya varias generaciones apostando fuerte por los portátiles Copilot+ PC con arquitectura ARM. Estos nuevos portátiles ofrecen una arquitectura diferente a las utilizadas en los equipos Intel o AMD, están más centrados en la portabilidad y la eficiencia, y poco a poco se van convirtiendo en el futuro de los ordenadores. Esta vez tenemos sobre la mesa el nuevo modelo HT7407N de ASUS, uno de los más interesantes dentro de la nueva gama ProArt: un ultraportátil premium de 14 pulgadas que combina diseño ligero, panel OLED de alta resolución, una enorme autonomía y el nuevo Snapdragon X Elite X2E-88-100, el SoC más potente de Qualcomm para Windows ARM y Copilot lanzado hasta la fecha.
La gran pregunta cuando vamos a comprar un ordenador con arquitectura ARM como este ASUS ProArt PZ14 es evidente: ¿están ya los portátiles ARM preparados para sustituir completamente a un portátil x86 tradicional con procesador Intel o AMD? Esto es justo lo que vamos a ver a lo largo de esta review.
Características y especificaciones técnicas
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Modelo | ASUS ProArt PZ14 |
| Tipo de equipo | Ultrabook Copilot+ PC |
| Pantalla | 14 pulgadas OLED |
| Resolución | WQXGA+ (2560 x 1600 píxeles) |
| Formato | 16:10 |
| Cobertura de color | 95% DCI-P3 |
| Tiempo de respuesta | 0,2 ms |
| Certificación pantalla | TÜV Rheinland |
| Procesador | Qualcomm Snapdragon X Elite X2E-88-100 |
| Arquitectura | ARM |
| NPU | Qualcomm Hexagon NPU hasta 45 TOPS |
| Gráfica integrada | Qualcomm Adreno |
| Memoria RAM | 32 GB LPDDR5X |
| Almacenamiento | 1 TB SSD NVMe PCIe 4.0 |
| Sistema operativo | Windows 11 Home ARM |
| Conectividad inalámbrica | WiFi 7 + Bluetooth |
| Puertos USB-C | USB4 Type-C |
| Salida de vídeo | Compatible con monitores de alta resolución mediante USB4 |
| Batería | 75 Wh |
| Autonomía oficial | Hasta 30,5 horas de reproducción de vídeo |
| Funciones IA | Copilot+ PC con aceleración IA local |
| Funciones IA compatibles | Efectos avanzados de cámara, subtítulos automáticos y traducción en tiempo real |
| Color | Black |
| Materiales | Chasis metálico |
| Dimensiones | 1,59 cm de grosor |
| Peso | 1,35 kg |
ASUS lleva ya varias generaciones afinando la familia ProArt, y este modelo con Snapdragon X Elite deja claro cuál es el objetivo de la marca con esta gama: ofrecer ultrabooks ligeros, con gran autonomía y preparados para toda la nueva generación de equipos Copilot+ PC. En este caso nos encontramos con un portátil de 14 pulgadas que apenas ronda los 1,35 kg de peso y un grosor de solo 1,59 cm, algo especialmente llamativo teniendo en cuenta que monta una batería de 75 Wh, bastante más grande de lo habitual en portátiles de este tamaño.
A nivel de diseño, ASUS mantiene esa línea minimalista que lleva tiempo utilizando en los ASUS ProArt, con un chasis metálico elegante y alejado completamente de cualquier estética gaming agresiva. El acabado negro ayuda además a reforzar ese enfoque más profesional y discreto que caracteriza a esta familia. También ayuda mucho el formato compacto general del equipo. Además, el portátil resulta especialmente cómodo de transportar y utilizar fuera de casa gracias a un formato muy compacto que apenas ocupa espacio en mochila, y el formato 16:10 sigue siendo, para nosotros, uno de los mayores aciertos en portátiles modernos orientados a productividad. Eso sí, el acabado oscuro también tiene el pequeño inconveniente habitual: las huellas quedan visibles alrededor del teclado y el reposamuñecas tras varias horas de uso.
Uno de los mayores atractivos del portátil es su panel OLED WQXGA+ de 14 pulgadas. ASUS lleva ya tiempo siendo una de las marcas que mejor está trabajando este tipo de pantallas dentro de gamas generalistas. ASUS también confirma 95% DCI-P3, tiempo de respuesta de 0,2 ms y certificación TÜV Rheinland para reducción de luz azul, algo especialmente importante en un portátil pensado para pasar muchas horas delante de la pantalla. El contraste prácticamente infinito del OLED hace que películas, series y contenido HDR se vean especialmente bien, con negros completamente puros, permitiendo distinguir mejor zonas oscuras donde muchos paneles IPS tradicionales tienden a mostrar cierto efecto grisáceo.
Pero el verdadero protagonista del equipo es el Snapdragon X Elite X2E-88-100, actualmente una de las plataformas ARM más potentes que Qualcomm ha lanzado para portátiles Windows. ASUS acompaña este SoC con 32 GB de memoria LPDDR5X y un SSD PCIe 4.0 de 1 TB, una configuración claramente orientada ya a gama alta y multitarea seria. El rendimiento gráfico integrado ha mejorado muchísimo frente a anteriores generaciones ARM, especialmente en aceleración multimedia y cargas ligeras, pero seguimos lejos de un portátil gaming como tal. Juegos competitivos poco exigentes, emulación o cloud gaming funcionan bastante bien, aunque en títulos AAA seguimos dependiendo de la compatibilidad ARM y de la capa de traducción Prism de Windows.
En cuanto a autonomía, otro de los factores más importantes a la hora de elegir un equipo de estas características, ASUS habla de hasta 30,5 horas en determinados escenarios de reproducción de vídeo gracias al chip Snapdragon, algo prácticamente imposible de ver todavía en muchos equipos tradicionales con Intel o AMD. Evidentemente, estas cifras siempre dependen mucho del uso real, brillo y carga de trabajo, pero sí dejan bastante claro cuál es el principal objetivo de esta plataforma: maximizar eficiencia y movilidad.
Otro punto importante en este portátil es toda la parte relacionada con IA local. El Snapdragon X Elite integra una NPU capaz de alcanzar hasta 45 TOPS dentro de la plataforma Copilot+ PC, permitiendo acelerar funciones de IA directamente en el dispositivo sin depender constantemente de la nube. En el día a día esto se traduce en funciones como efectos avanzados de cámara, subtítulos automáticos, traducción en tiempo real o determinadas herramientas de IA generativa funcionando con un impacto mínimo sobre batería y consumo. Muchas de estas funciones todavía están algo verdes, pero sí empieza a notarse hacia dónde quiere evolucionar el ecosistema Copilot+ PC.
A nivel de conectividad, ASUS tampoco se ha quedado corta. La presencia de USB4 es especialmente importante porque amplía las posibilidades del equipo frente a ultraportátiles más básicos. No hablamos solo de velocidad, sino también de compatibilidad con docks avanzados, monitores de alta resolución o almacenamiento externo ultrarrápido. También contamos con WiFi 7, algo que coloca al portátil bastante bien preparado de cara a los próximos años.
Unboxing y análisis externo
Este portátil viene en una caja de cartón estilo maletín, donde ASUS nos deja claro que estamos ante un modelo «Pro» dentro de la gama ProArt. En la caja no vemos muchos más detalles sobre la unidad, más allá de las especificaciones técnicas que nos encontramos en la parte trasera de la caja.
Abrimos esta caja, y ya empezamos a poder ver todos los accesorios que forman parte de este pack. En primer lugar, nos encontramos una funda que nos incluye ASUS para poder llevar nuestro ordenador protegido. La funda es de tipo «sobre», color negro, y acolchada.
También nos encontramos con un ASUS PEN 3.0 incluido junto a la tablet. Este lápiz cuenta con sensor de presión y nos va a permitir tomar notas, dibujar, y trabajar con este ordenador de forma muy cómoda gracias a su pantalla táctil.
Y ya, por fin, llegamos a la caja de la tablet. Esta viene dentro de otra caja de cartón, muy bien protegida, para evitar todo tipo de golpe o posible daño que pueda ocurrir durante el transporte.
Abrimos la caja, y directamente nos encontramos con el ordenador como tal. Este viene dentro de una funda de papel para, de nuevo, protegerlo del polvo y de posibles arañazos. También, debajo, tenemos el teclado y una funda protectora para el ordenador.
Y llegamos al ordenador como tal. Como la mayoría de los ordenadores de arquitectura ARM, este tiene forma de tablet, ocupando la pantalla prácticamente toda la superficie de la unidad. Y lo único que destaca en este apartado es la webcam, que está en la parte superior.
Por la parte trasera nos encontramos la marca, ProArt, y varias pegatinas de especificaciones técnicas. También tenemos aquí la cámara de la tablet para si la queremos usar, por ejemplo, para hacer fotos.
Colocamos la funda que vimos antes, y esta se ancla perfectamente gracias a sus sujecciones magnéticas. Además, tenemos un espacio para guardar el ASUS Pen 3 en la funda de manera que podamos llevarlo siempre con nosotros y, además, tenerlo protegido.
Colocamos el teclado en la parte inferior, y ya tenemos el ordenador montado completamente.
En la parte trasera tenemos una pequeña solapa que podemos despegar para colocar la tablet en modo ordenador portátil y tenerla puesta sobre la mesa.
Sobre sus laterales, podemos encontrarnos con los botones típicos de encendido y control de volumen, además de dos puertos USB tipo C que podemos usar para cargar la unidad y conectar todo lo que queramos, o necesitemos.
Rendimiento y pruebas
Lo primero que hemos hecho nada más sacar el portátil de la caja ha sido conectarlo a la corriente y encenderlo por primera vez. ASUS mantiene aquí un arranque bastante limpio y rápido, mostrando únicamente el logotipo de la marca mientras el teclado se ilumina automáticamente.
Tras completar el asistente inicial de Windows 11, lo siguiente ha sido dejar el sistema completamente actualizado. Para ello hemos instalado todos los parches acumulativos, drivers y actualizaciones disponibles hasta la fecha, incluyendo también las aplicaciones específicas de ASUS y los componentes relacionados con la plataforma Copilot+ PC y Windows ARM.
Ruido y temperatura
ASUS incluye en este ProArt PZ14 la aplicación MyASUS, desde la que podemos controlar distintos perfiles de funcionamiento, consultar temperaturas, gestionar la batería o monitorizar en tiempo real distintos parámetros del sistema.
Una de las cosas que más llama la atención de este portátil en el día a día es precisamente lo silencioso que resulta en tareas normales. Navegación, ofimática, reproducción multimedia o incluso multitarea moderada apenas hacen que los ventiladores entren en funcionamiento, algo donde el Snapdragon X Elite vuelve a demostrar las ventajas de la arquitectura ARM frente a muchos ultraportátiles tradicionales.
En reposo, después de aproximadamente media hora tras terminar toda la instalación y configuración inicial de Windows, el equipo se mantiene alrededor de los 40 grados. Bajo carga sostenida la temperatura aumenta hasta alcanzar los 70-75 grados (medidos con el programa MyASUS), aunque sin llegar nunca a transmitir sensación de sobrecalentamiento en el teclado. Evidentemente, estamos ante un portátil muy fino y compacto, por lo que el margen térmico es más limitado que en equipos de mayor tamaño, pero ASUS ha conseguido mantener un equilibrio bastante bueno entre rendimiento, ruido y temperatura.
Pruebas y rendimiento
La primera prueba que hemos realizado ha sido CPU-Z, una herramienta imprescindible para conocer más a fondo todos los detalles del procesador, la memoria y la plataforma utilizada por este portátil.
Aquí podemos ver perfectamente cómo nuestra unidad monta el Snapdragon X Elite X2E-88-100 junto a los 32 GB de memoria LPDDR5X funcionando en quad channel, una configuración claramente orientada a sacar el máximo partido posible tanto a multitarea como a cargas de trabajo relacionadas con IA local.
También hemos utilizado GPU-Z para analizar más en detalle la GPU integrada Adreno incluida dentro del SoC de Qualcomm.
Aunque evidentemente no estamos ante un portátil gaming, sí resulta interesante comprobar cómo Qualcomm ha mejorado muchísimo la parte gráfica frente a anteriores generaciones ARM. La GPU integrada ofrece aceleración multimedia muy competente, soporte moderno para vídeo y un rendimiento más que suficiente para productividad, edición ligera, emulación o incluso algunos juegos poco exigentes.
Ahora vamos a empezar viendo qué tal se comporta el SSD PCIe 4.0 de 1 TB utilizando CrystalDiskMark.
Las velocidades obtenidas son muy buenas para un ultraportátil de este tipo, especialmente en lectura secuencial y acceso rápido a pequeños archivos. En el uso diario, esto se traduce en arranques prácticamente instantáneos, aplicaciones que abren muy rápido y una sensación general de fluidez constante en prácticamente cualquier tarea.
A continuación lanzamos AIDA64, una herramienta especialmente útil para medir el rendimiento tanto de la memoria RAM como de la caché del procesador.
Y aquí es donde esta plataforma ARM vuelve a sorprender bastante. El controlador de memoria del Snapdragon X Elite ofrece unos resultados sobresalientes tanto en lectura como en escritura y copia, acompañados además de unas latencias muy competitivas para tratarse de un equipo portátil ultrafino. Los 32 GB LPDDR5X ayudan muchísimo en multitarea pesada, especialmente trabajando con muchas aplicaciones abiertas simultáneamente.
Ahora pasamos a pruebas sintéticas más tradicionales. La primera de ellas ha sido SuperPi, benchmark clásico que obliga al procesador a calcular millones de decimales del número Pi para medir rendimiento puro de CPU.
El tiempo obtenido demuestra que Qualcomm ha conseguido reducir muchísimo la distancia frente a procesadores x86 tradicionales en cargas monohilo ligeras, algo que históricamente siempre había sido uno de los puntos más débiles de Windows ARM.
Continuamos con Cinebench 2024, probablemente una de las pruebas de CPU más utilizadas actualmente para medir rendimiento multinúcleo y renderizado.
Como podemos ver en esta prueba, la CPU estrella de este ordenador de ASUS está muy cerca del rendimiento que ofrece el Apple M4 Max, una de las CPUs ARM más potentes del mercado actualmente. Aquí el Snapdragon X Elite vuelve a comportarse sorprendentemente bien, especialmente teniendo en cuenta el tamaño del portátil y su reducido consumo energético. Evidentemente, no estamos al nivel de un portátil gaming de gama alta con refrigeración masiva, pero para productividad avanzada, edición ligera y trabajo profesional diario el rendimiento es más que suficiente.
También hemos realizado pruebas de renderizado utilizando Blender, tanto por CPU como aprovechando la aceleración gráfica integrada.
En este tipo de cargas vuelve a notarse claramente cuál es el enfoque del equipo. El ProArt PZ14 no busca competir contra estaciones de trabajo ni portátiles gaming de alto rendimiento, sino ofrecer un equilibrio muy sólido entre potencia, consumo y movilidad. Y sinceramente, en ese apartado cumple bastante bien.
Continuamos con Geekbench, benchmark muy interesante especialmente en plataformas ARM porque nos permite comparar tanto rendimiento puro de CPU como comportamiento de la GPU integrada.
Las puntuaciones obtenidas vuelven a dejar bastante claro que Qualcomm ha dado un salto enorme respecto a generaciones anteriores. El sistema responde extremadamente rápido en el día a día y, lo más importante, mantiene ese rendimiento sin disparar ruido ni temperaturas. Y aquí vemos el otro test con OpenCL.
Además, Geekbench también nos permite poner a prueba las capacidades de IA local del Snapdragon X Elite aprovechando la NPU integrada de hasta 45 TOPS.
Aquí es precisamente donde más sentido tiene toda la plataforma Copilot+ PC. Las tareas relacionadas con IA local, reconocimiento, efectos de cámara o determinados modelos ligeros funcionan de manera sorprendentemente fluida y con un impacto mínimo sobre batería y consumo. Muchas de estas funciones todavía están algo verdes a nivel de software, pero el hardware claramente ya está preparado para ello.
Y aunque no sea un portátil orientado específicamente a gaming, también hemos querido medir el rendimiento gráfico utilizando la suite 3DMark, empezando por Fire Strike bajo DirectX 11.
Los resultados dejan claro que la GPU Adreno integrada ha mejorado muchísimo respecto a generaciones ARM anteriores, aunque seguimos lejos de lo que ofrecería una GPU dedicada moderna. También hemos ejecutado Speed Way bajo DirectX 12.
Aquí volvemos a encontrarnos con las limitaciones habituales de este tipo de plataformas ARM en gaming exigente. Juegos competitivos ligeros, emulación o cloud gaming funcionan razonablemente bien, pero los títulos AAA modernos siguen dependiendo muchísimo tanto de la optimización específica como de la compatibilidad ARM dentro de Windows 11.
Conclusión, ¿merece la pena?
El ASUS ProArt PZ14 con Snapdragon X Elite representa bastante bien hacia dónde se está moviendo actualmente el mercado de ultraportátiles premium con Windows. ASUS ha conseguido construir un equipo muy equilibrado, extremadamente ligero, silencioso y con una autonomía que, sinceramente, sigue sorprendiendo incluso después de varios días utilizándolo como portátil principal. La combinación entre el Snapdragon X Elite, los 32 GB de RAM LPDDR5X y el SSD PCIe 4.0 hace que el sistema se sienta rapidísimo en prácticamente cualquier tarea cotidiana. Windows 11 ARM también ha mejorado muchísimo respecto a lo que vimos hace apenas unos años, y hoy en día gran parte de las aplicaciones habituales funcionan ya sin que apenas notemos que estamos utilizando una arquitectura diferente a la tradicional.
Además, hay varios apartados donde este ASUS ProArt PZ14 destaca especialmente. La pantalla OLED es probablemente uno de sus mayores puntos fuertes, tanto por calidad de imagen como por comodidad en el uso diario. El formato compacto, el reducido peso y la enorme batería convierten a este portátil en una opción especialmente interesante para quienes trabajan constantemente fuera de casa, viajan mucho o simplemente buscan olvidarse del cargador durante horas. También nos ha gustado mucho el equilibrio general entre rendimiento, ruido y temperatura. El portátil apenas hace ruido en tareas normales y transmite esa sensación de fluidez constante que pocas veces encontramos todavía en muchos ultrabooks tradicionales con Windows.
Ahora bien, el gran punto que sigue marcando este tipo de equipos continúa siendo ARM. Qualcomm ha hecho un trabajo enorme con Snapdragon X Elite y Microsoft también ha mejorado muchísimo Windows 11 ARM y la capa Prism, pero la compatibilidad todavía no es perfecta. La mayoría de los usuarios probablemente no tendrán problemas utilizando aplicaciones habituales, productividad, multimedia o IA local, pero determinados programas profesionales, algunos drivers concretos y especialmente ciertos juegos siguen dependiendo mucho del soporte específico para ARM.
Este es, precisamente, el punto de inflexión de este portátil. Si lo que buscamos es un equipo centrado en movilidad, autonomía, productividad y uso diario avanzado, este ProArt es, probablemente, uno de los Copilot+ PC más equilibrados e interesantes que podemos comprar ahora mismo. Sin embargo, si dependemos de software muy específico, gaming tradicional exigente o herramientas antiguas diseñadas exclusivamente para x86, sigue siendo importante revisar compatibilidades antes de dar el salto.
En cuanto a su precio, el modelo analizado (HT7407) tiene un precio de 2499.99 euros. Es una máquina TOP, pero hay que valorar muy bien si realmente es lo que necesitamos por ese precio.
Por todo ello, hemos decidido darle a este ASUS ProArt PZ14 nuestro galardón de oro, destacando, especialmente, su diseño.

