El mercado de las consolas portátiles está viviendo un momento especialmente dulce. Desde el éxito de Nintendo Switch hasta el reciente auge de consolas como la Steam Deck o ASUS ROG Ally, cada vez más jugadores buscan la combinación perfecta entre potencia, portabilidad y catálogo de juegos. Ahora, ASUS se suma a esta tendencia con un movimiento sorprendente, de la mano de Microsoft: la ASUS ROG Xbox Ally, una consola portátil que lo da todo y que hemos tenido la oportunidad de probar de primera mano durante Gamescom.
La ASUS ROG Xbox Ally no se limita a ser un simple dispositivo de juego portátil, sino que su gran y mayor atractivo se encuentra en la integración directa con el ecosistema Xbox, lo que significa acceso directo a Game Pass y a la nube de Microsoft, además de compatibilidad con toda la biblioteca digital que ya tengas en tu cuenta. En la práctica, no estamos solo ante una consola portátil sino ante una puerta de entrada a un experiencia global Xbox sin necesidad de televisor.
Diseño y especificaciones técnicas
ASUS ha cuidado minuciosamente tanto la estética como el hardware de la consola, que mantiene el estilo futurista de la familia ROG Ally con líneas marcadas y detalles de iluminación RGB que recuerdan a portátiles gaming. En cuanto a sus especificaciones, la ROG Xbox Ally apuesta por un procesador de última generación de AMD pensado para maximizar la eficiencia energética, acompañado de una GPU integrada capaz de mover juegos modernos con solvencia en formato portátil.
La pantalla, de generosas dimensiones, ofrece resolución Full HD con una frecuencia de refresco de 120 Hz, ideal para juegos de tipo FPS o títulos que aprovechen esta fluidez extra. A esto se suma un sistema de refrigeración optimizado que evita el sobrecalentamiento sin ser demasiado ruidoso, un punto clave en consolas portátiles.
En lo que respecta a los controles, ASUS ha optado por un diseño bastante cercano al del mando oficial de Xbox, con gatillos analógicos, sticks de máxima calidad y botones de rápido tiempo de respuesta, lo que garantiza comodidad en sesiones largas de juego y una respuesta que nada tiene que envidiar a consolas de sobremesa.
| Especificaciones | ROG Xbox Ally | ROG Xbox Ally X |
|---|---|---|
| Sistema Operativo | Windows 11 Home | Windows 11 Home |
| Procesador | AMD Ryzen Z2 A | AMD Ryzen Z2 Extreme |
| Memoria | 16 GB LPDDR5X-6400 | 24 GB LPDDR5X-8000 |
| Almacenamiento | SSD 512 GB M.2 2280 | SSD 1 TB M.2 2280 |
| Pantalla | 7" FHD IPS 500 nits 120 Hz | 7" FHD IPS 500 nits 120 Hz |
| Puertos E/S | USB 3.2 Tipo-C (DP Alt) x2 3.5 mm | USB4 Tipo-C (DP Alt) Ranura UHS-II microSD |
| Internet y comunicaciones | Wi-Fi 6E Bluetooth 5.4 | Wi-Fi 6E Bluetooth 5.4 |
| Dimensiones | 290.8x121.5x50.7mm 670 gramos | 290.8x121.5x50.7mm 715 gramos |
| Batería | 60Wh | 80Wh |
Ecosistema Xbox y conectividad
La gran baza de la ASUS ROG Xbox Ally con respecto a otras consolas portátiles estriba en su integración de fábrica con Xbox Game Pass Ultimate. Basta con iniciar sesión para acceder a un inmenso catálogo de juegos en streaming o descargables. Además, el sistema operativo mantiene la compatibilidad con Windows, lo que permite instalar otras plataformas como Steam, Epic Games Store o Battle.net, convirtiéndola en una de las consolas más polivalentes que hay en el mercado actual.
En cuanto a la conectividad, incluye WiFi 6E, Bluetooth para auriculares o mandos externos, y un puerto de expansión pensado para quienes quieran conectar la consola a un monitor externo y utilizarla como una consola de sobremesa.
La integración de un modo de lanzamiento directo de la app Xbox, sin pasar por la interfaz completa de Windows, representa una innovación notable: según los datos oficiales, este modo reduce hasta en dos tercios el consumo de energía en reposo y libera hasta 2 GB de RAM. Esto refuerza la idea de un híbrido entre consola pura y PC, ofreciendo fluidez y optimización de recursos.
Además, tecnologías de mejora visual como el plugin «Lossless Scaling» para SteamOS han demostrado mejorar considerablemente el rendimiento en dispositivos como la ROG Ally — elevando juegos exigentes como Resident Evil 4 Remake a más de 100 fps — con un consumo energético muy contenido
Nuestras impresiones probando la ASUS ROG Xbox Ally
Aunque breve, el poco tiempo que hemos podido tener los dos modelos de la consola con Windows, PC consolizado, híbrido o portable, como quiera denominarse (ya que aún no todo el mundo está de acuerdo) ya hemos apreciado diferencias con el modelo original.
La primera sensación es de ser un producto más ligero, también a causa de la reducción del tamaño de la batería – esperemos que eso no se note tampoco en la autonomía ya de por sí limitada del primer modelo -. El cambio, también, de ergonomía trae un tacto nuevo y un agarre mejorado gracias a esos dos “cuernos” que hereda de los mandos de Xbox.
En cuanto a potencia, lo cierto es que ha sido poco el tiempo del que hemos dispuesto – esperemos que a lo largo de la Gamescom ampliemos esta experiencia – pero, evidentemente, todos los juegos de esta generación que estaban disponibles como el Doom The Dark Ages, Forza Horizon 4 o el remake de los Tony Hawks, se movían con absoluta fluidez, especialmente en la Rog Xbox Ally X. Ni que decir tiene que el tan esperado Silksong de Team Cherry encuentra su hábitat natural en una consola portátil (o, mejor dicho “portable”) como esta.
Pero lo que más esperábamos era probar ese sistema que viene a mejorar la experiencia de uso. De hecho, las unidades de demo tenían bloqueada la posibilidad de saltar a un modo “Windows”. En esencia, el modo “Xbox full screen experience” es la app de Xbox pero sin posibilidad de salir de ella (a no ser que lo forcemos). En teoría, esto también deshabilita funciones de Windows para crear una especie de “modo juego” que hace que el hardware trabaje como si fuera una consola dedicada. Al no poder comparar el rendimiento en este modo vs el modo “Windows”, tampoco podemos dar ahora mismo una conclusión sobre si de verdad se nota, o no.
Eso sí, a nivel de experiencia es muy notable, pudiendo acceder a todos los juegos que tengamos instalados en el sistema, sean de la tienda de Xbox o de terceros. Ahora bien, la experiencia será completa cuando podamos acceder a estas tiendas directamente desde este modo, sin tener que forzar la salida a Windows. Algo que, sin duda, es lo que a corto plazo tiene pensado Microsoft.
En definitiva, tenemos unas buenas sensaciones de una máquina que, creemos, es pionera en el nuevo panorama del videojuego que se plantea donde las barreras entre sistemas han saltado por los aires desde hace tiempo – pese a que muchos no quieren ni oír hablar de ello -.
