Asus actualiza su consola de juegos portable más potente y pasa a llamarse Asus ROG Xbox Ally X (2025), integrándose con los servicios de Xbox GamePass y Windows 11 para jugar sin límite ni problema de espacio, con 1 TB de SSD Gen4x4.
Su chasis se ha rediseñado, aunque mantiene la distribución de controles y el tamaño de su pantalla IPS de 120 Hz con 7 pulgadas. La CPU se actualiza al AMD Ryzen AI Z2 Extreme con gráficos Radeon 890M y NPU de 50 TOPS, junto a los mismos 24 GB LPDDR5x de RAM.
Agradecemos a Asus su confianza en nosotros al enviarnos esta consola para su análisis.
Asus ROG Xbox Ally X (2025) características técnicas
Unboxing
Asus ROG Xbox Ally X (2025) utiliza una caja de cartón rígido y llamativo acabado exterior negro con el logotipo de la marca y algunas especificaciones.
En el paquete encontramos lo siguiente:
- Consola Asus ROG Xbox Ally X (2025)
- Adaptador de alimentación
- Documentación
Análisis externo
La diferencia más clara de esta Asus ROG Xbox Ally X (2025) respecto al modelo Ally anterior es sin duda su chasis, completamente rediseñado, y lo cierto es que se agradecerá de cara a la ergonomía.
Ahora se parece más a un mando de Xbox en cuando al diseño de agarres y experiencia de uso, claro, con una pantalla en medio, pero estamos más cerca de las sensaciones puras gracias a que en los extremos se añaden dos empuñaduras salidas y mucho más marcadas.
Para hacerlos una idea, el modelo anterior tenía 37 mm por la zona más gruesa de los agarres, ahora pasamos a 51 mm. La zona central de la pantalla también se engrosa un poco, de 24,7 a 27,5 mm.
Estos sobresalen por la zona de la palma de la mano, con un acabado redondeado y superficie de plástico texturizada, en menor medida por la zona superior, pero bastante más en la parte inferior para reafirmar la sujeción.
Por cierto, el chasis de la consola es completamente de plástico rígido y color negro, con excelentes acabados y detalles en relieve como en emblema ROG a la derecha. Su peso aumenta de los 678 g del modelo anterior a 715 g, no es una diferencia tan grande.
La parte superior donde se instala la pantalla tiene un acabado listo texturizado con puntos brillante sobre fondo mate. Esta vez, la pantalla sigue ofreciendo un acabado brillante, aunque no genera excesivos reflejos.
Los marcos de pantalla están parcialmente integrados en el panel, con 5 mm en los laterales de margen con los controles, y 11 mm en el borde superior e inferior. En las esquinas inferiores se sitúa las rejillas de salida para los altavoces.
Vamos hacia la parte inferior de la Asus ROG Xbox Ally X (2025) donde tenemos una cubierta de plástico con agarre texturizando en forma de pequeños triángulos, y una trabajada zona de hardware con rejillas de ventilación y los botones configurables.
Más rejillas se sitúan en la zona frontal en donde residen los puertos y botones, para expulsar el aire caliente del disipador integrado.
Distribución de controles
Nos centramos ahora en la distribución de controles de la Asus ROG Xbox Ally X (2025), que sigue siendo muy similar a otras consolas, utilizando configuración de Xbox.
De primeras, hay que decir que el agarre se siente mucho más firme, mejorando la libertad de los dedos que tocan los controles, aunque es cierto que requiere una mano de mayor tamaño para alcanzarlos todos, a diferencia del modelo anterior.
Comenzamos por el panel ABYX con switches blandos y con holgura amplia, pero controlada, de considerable recorrido, dando una sensación fiel a un mando de Xbox. Sus caracteres no están retroiluminados.
Continuamos con los joysticks analógicos, configurados en el formato de mando de Xbox. Cuentan con borde inferior RGB buena elevación y cabezal de bordes redondos texturizados y zona central cóncava lisa.
El agarre es excelente gracias a que toda esta zona superior tiene una cubierta de goma. De igual forma, el desplazamiento y giro se siente limpio y sin rozamiento, muy ágil y de amplio recorrido para mejorar la precisión. No se mencionan que funcionen mediante efecto hall.
El D-Pad tiene un formato tipo seta, con superficie cóncava y la cruceta en relieve, mejorando así el tacto y precisión en las direcciones de control principales y secundarias. Sus botones tienen un recorrido amplio, pero son más duros y firmes que ABYX.
En el borde derecho de la pantalla encontramos los botones de Menú (para navegar por menús de juegos y app) y Biblioteca (para abrir biblioteca de Xbox).
En el borde izquierdo tenemos los botones Ver (depende de la aplicación o juego) y Centro de comando (accedemos a Armoury Crate) y se añade otro adicional Xbox para lanzar GameBar de Xbox o pasar al modo pantalla completa en Steam, por ejemplo.
Vamos hacia la zona frontal, donde tenemos los botones RB y LB o bumpers, los cuales usan interruptores digitales con muy baja fuerza de actuación y gran velocidad. La zona exterior tiene mayor recorrido y sensación táctil para soportar mucho uso.
Debajo, tenemos los gatillos RT y LT con sensor efecto hall para monitorizar el recorrido y responder de forma proporcional a través de un campo magnético que detecta la posición de un imán que mueve el botón.
Para finalizar, tenemos los habituales dos botones en la base de la consola, usando interruptores digitales, pensados para replicar algún control anterior o configuración de macros que amplíen el control de la consola. Incluyen atajos de teclado con Armoury Crate.
Pantalla, sonido y vibración
Pasamos a los apartados multimedia de la Asus ROG Xbox Ally X (2025), donde se ha mantenido la misma pantalla, o al menos sus prestaciones, porque sigue siendo un panel LCD IPS de 7 pulgadas y resolución FHD de 1920 x 1080p.
Es una potencia más que suficiente para una consola portable, ofreciendo refresco variable FreeSync con hasta 120 Hz. La respuesta mínima del panel es de 7 ms. Los ángulos de visión se ven un poco reducidos, probablemente por el cristal protector.
Tiene un recubrimiento de cristal Gorilla Glass Victus y Gorilla Glass DXC en acabado brillante, aunque no genera demasiados reflejos y mejor la sensación de contraste del panel. Su brillo máximo es de 500 nits y la cobertura de color del 100% en sRGB.
Veamos por encima la calibración de color:
| Brillo Max. | Contraste | Valor Gamma | Temperatura de color | Nivel de negros |
| 444 cd/m2 | 1190:1 | 2,07 | 6972K | 0,3730 cd/m2 |
No estamos alcanzando los 500 nits, pues nos quedamos en torno a los 450, que también es una buena medida para jugar en habitaciones iluminadas, pero no en exterior bajo el sol.
El contraste es un poco bajo, tratándose de un panel IPS, tenemos buen ajuste de temperatura de color y gamma, así que nos damos por satisfechos en este aspecto.
Respecto a la calibración, es excelente para sRGB con un Delta E medio de 0,62, impresionante, aunque su cobertura se queda en el 95% por debajo de lo prometido. En DCI-P3 también tenemos un Delta de 1,71.
El apartado sonoro es muy bueno, superior al de un smartphone y portátil estándar, estando a un nivel propio de un portátil gaming en potencia y presencia de graves, que es aceptable. Podemos decir que es un sonido muy disfrutable para jugar.
El trío en sensaciones lo completa un sistema de vibración con dos motores hápticos HD ubicados en los puños de agarre, ofreciendo una sensación de alta resolución y envolvente, similar a la de un mando de consola.
Conectividad
Asus ROG Xbox Ally X (2025) mantiene su conectividad respecto al modelo previo, veamos que tenemos de derecha a izquierda:
- USB4 con DisplayPort 2.1, FreeSync y Power Delivery 3.0
- USB 3.2 Gen2 Type-C con DisplayPort 2.1 y Power Delivery 3.0
- Botones de volumen de sonido
- 1x Lector de tarjetas UHS-II MicroSD compatible con SD, SDXC y SDHC
- 1x Jack de 3,5 mm TRRS para audio y micrófono
- Botón de encendido con lector de huella dactilar
Al parecer se mantiene un solo USB4 junto a un USB-C 3.2 a 10 Gbps, pero ambos soportan carga de 65W y DisplayPort actualizado a 2.1 con frecuencia variable FreeSync para pantallas externas.
La conectividad inalámbrica se mantiene en cuanto a protocolo, pero no marca, ya que se opta por una tarjeta MediaTek Wi-Fi 6E MT7922, con capacidad de triple banda en 2,4, 5 y 6 GHz y Bluetooth 5.3. No está mal, pero lo ideal hubiese sido actualizar a Wi-Fi 7.
Hardware y prestaciones
Extraemos la cubierta inferior de la Asus ROG Xbox Ally X (2025), que sigue siendo un paso tedioso, aunque no muy complicado, para ver el hardware.
El mayor cambio se produce en la CPU, obviamente, actualizándose a un AMD Ryzen AI Z2 Extreme, el cual está basado en la arquitectura Zen 5, provisto de 3 núcleos Zen 5 (alto rendimiento) a 5,0 GHz y 5 núcleos Zen 5c (eficientes) a 3,3 GHz, así como caché de 16 MB L3 + 8 MB L2.
Esta CPU equipa unos gráficos integrados AMD Radeon 890M basados en RDNA 3.5 con 16 núcleos a 2,9 GHz, capaces de mover juegos en FHD en calidad media, compatibles con Ray Tracing.
No es todo, porque también añade NPU Ryzen AI XDNA de 50 TOPS, la misma que tenemos en el Ryzen IA 9 HX 370, por ejemplo.
AMD adopta un TDP predeterminado de 28W para este procesador, con rango configurable de 15 a 35W. En esta consola el procesador opera a 35W de TDP y 55W de consumo, su máximo. Será un duro rival para los Intel Ultra 200V y sus gráficos Intel Arc, que también usan otras consolas portables.
La configuración de memoria RAM se mantiene igual, con 24 GB de tipo LPDDR5x, pero sube la frecuencia a 8000 MT/s integrados en placa, sin posibilidad de ampliación.
El almacenamiento si admite ampliación al utilizar una unidad SSD Gen4x4 de 1 TB y formato 2280, el genérico, por así decirlo.
El sistema de enfriamiento no ha cambiado mucho respecto a la generación anterior, y tenemos dos ventiladores tipo turbina situados a ambos lados de la zona central, que está ocupada por la CPU.
Sobre ella tenemos un cold plate de cobre del cual parten dos heatpipes del mismo material, a cada lado uno, transportando el calor hacia bloques aleteados por donde pasa el aire, expulsándose por la zona frontal. Es un disipador de ruido similar a un portátil Asus Vivobook o Zenbook.
Software Armoury Crate + Xbox + Steam
Este triunvirato es el que debemos tener de base en nuestra Asus ROG Xbox Ally X (2025), ya que la consola y su sistema Windows 11 está completamente integrada con la aplicación Xbox.
De hecho, tenemos dos modos de visualización, a de la App Xbox y el modo escritorio, el cual podremos alternar arrastrando el dedo desde el borde inferior hacia arriba, para cambiar de Xbox a Windows, y en el botón superior de Xbox para volver a pantalla completa.
Los juegos que instalemos desde cualquier tienda, Steam, Ubisoft, Epic o cualquier otra, se verán integrados en esta aplicación de Xbox, por tanto, debemos tener las cuentas sincronizadas para llevar esto a cabo. De hecho, algunos juegos no se instarán hasta que este paso esté realizado.
Ahora sí, nos paramos más detenidamente en Asus Armoury Crate SE, la App por excelencia para gestionar gran parte de los recursos que mueven esta consola, además de sus controles.
Y, como siempre, requerirá bastantes actualizaciones hasta dejarla al día, algo típico en portátiles, también aquí, donde debemos armarnos de paciencia la primera vez que usemos la consola, ya que Armoury Crate también actualiza la BIOS de la consola.
Se ha rediseñado la distribución de opciones para ser mucho más esquemática y rápida de acceder, ofreciendo muchísimos parámetros para ajustar:
- Configuración de controles: diferencia entre el modo juego y modo escritorio para todos los botones de la consola. Los botones M1 y M2 soportan mapeo de prácticamente cualquier control de Windows, teclado, macros, ratón y combinación de teclas. Gatillos y Sticks soportan ajuste de la curva de comportamiento.
- General: tenemos opciones de comportamiento general de Armoury Crate y Xbox y muestra especificaciones del hardware.
- Rendimiento: este apartado es clave, ya que ofrece los perfiles de rendimiento de la consola, con un modo manual donde ajustar SPL, SPPT y FPPT de la CPU, además de los ventiladores. Muestra estadísticas del sistema, ajuste de memoria de iGPU y funciones AMD Radeon.
- Actualizaciones: Actualiza Armoury Crate, drivers y la BIOS de la consola, conviene tenerlo siempre al día.
- Calibración: permite calibrar los controles analógicos (sticks, gatillos y giroscopio).
- Aura Sync e Iluminación: son dos apartados, pero en realidad uno sería suficiente, permitiendo básicamente ajustar el efecto RGB de los sticks.
- Audio: activa o desactiva el sistema de cancelación de ruido por IA tanto de micrófonos como altavoces.
- GameVisual: un clásico en Asus, permite adoptar perfiles de color en la pantalla y ajustar la temperatura de color.
- Conexión: se trata de monitorizar las conexiones inalámbricas disponibles, Wi-Fi y Bluetooth.
- Accesos directos de teclado: activa dos atajos de teclado para abrir Armoury Crate y el centro de comando.
- Batería: este apartado limita la carga de batería al 80% para su cuidado.
En la Xbox Gamebar tenemos parte de las opciones de configuración integrada en un panel desplegable para un acceso más rápido.
Batería
Empezamos la fase de pruebas de la Asus ROG Xbox Ally X (2025) estudiando su autonomía. Esta máquina promete una autonomía de hasta 2 veces más que el modelo ROG Ally X anterior, con una prueba del Hollow Knight: Silksong a 720p, limitado a 60 FPS con gráficos en bajo en el perfil de rendimiento silencioso.
Sin duda es una promesa importante, ya que la batería mantiene su potencia de 80 Wh, repartida en 4 celdas, sumando 4980 mAh. El adaptador de alimentación sigue siendo de 65W, aunque la consola admite como 100W de entrada.
Hemos efectuado dos pruebas jugando a Cyberpunk:
Perfil de energía modo Rendimiento: brillo de pantalla al 30% y sonido al 20%.
Efectivamente, hay una mejora de autonomía respecto a la Ally X, la cual es del 40% en modo rendimiento. No es el doble como promete Asus, pero está muy cerca. Aun así, el hardware basado en Intel Ultra aún es más eficiente.
Perfil de energía modo Eficiencia: brillo de pantalla al 20% y sonido al 10%.
Introducimos el perfil de eficiencia para evaluar la autonomía, resultando casi 4 horas y media, ganando 1 hora respecto al modo rendimiento. Lo cierto es que no es demasiada mejora, pero el juego todavía sigue siendo fluido.
Prueba adicional: perfil Máxima Eficiencia reproducción multimedia
La tercera prueba entrega una autonomía de casi 18 horas, aunque también se demuestra que el hardware Intel en modo máximo ahorro supera a AMD. No obstante, una duración superior a medio día es ideal para llevarla de viaje para ver películas, por ejemplo.
Experiencia de juego y test de rendimiento
En este apartado llevaremos a cabo una serie de pruebas de rendimiento en la Asus ROG Ally X y os contaremos la experiencia de juego con algunos títulos actuales.
Benchmarks
Realizamos a continuación los siguientes test sintéticos para CPU, GPU, RAM y SSD:
- Cinebench R23, 2024
- 3Dmark Fire Strike Normal, Ultra y Extreme, y Time Spy
- Aida64 RAM y Caché
- CrystalDiskMark
El rendimiento bruto de esta CPU ha bajado un 5% en multicore y subido un 10,5% en single core respecto al AMD Z1 en CB R23, así como un -3,4% y 11% en CB 2024.
El descenso en Multi-Core en ambos casos se debe a la inclusión de núcleos eficientes, bajando la media total respecto al Z1, cuyos núcleos son todos de alto rendimiento, aunque se mejora el boost máximo y eficiencia.
Las pruebas de rendimiento combinadas de CPU y GPU nos muestran mejoras consistentes en el global gracias a esta nueva GPU integrada. Hablamos de una mejora del 15% en Fire Strike, 19% en Time Spy, 17% en Fire Strike Extreme y 20% en Fire Strike Utra.
Vemos un importante aumento de rendimiento de la memoria RAM, especialmente en tasas de lectura y copia, pero también en el resto de parámetros. La memoria caché de la CPU también sube su rendimiento, sobre todo la L3, prácticamente duplicando el rendimiento.
Rendimiento en juegos
Pasamos a ver el rendimiento del Asus ROG Xbox Ally X (2025) realizando pruebas con juegos de alta exigencia con el modo de rendimiento máximo en Armoury Crate SE.
- Shadow of the Tomb Raider, Bajo
- Doom Eternal, medio
- Horizon Zero Dawn, Bajo, FSR Equilibrado
- Cyberpunk 2077, Steam Deck, FSR Equilibrado + FG
- Starfield, Medio, FSR 66% + FG
- Spiderman Remastered, bajo, FSR Equilibrado + FG
- Hogwarts Legacy, Medio, FSR Equilibrado + FG
- Forspoken, bajo, FSR Equilibrado + FG
El rendimiento mostrado en juegos es variable respecto a otras opciones actuales, influyendo en gran medida el fabricante del SoC, AMD vs Intel, Radeon vs Arc. En juegos donde se usa, Intel sale victoriosa, mientras que en el resto, la 890M rinde mejor.
En cualquier caso, las tasas de FPS obtenidos permiten que en algunos juegos podamos adoptar calidad gráfica media y alta, por ejemplo Spiderman, Doom o Hogwarts Legacy. Los sistemas de reescalado son un punto clave para acercarnos a esos 120 Hz de la pantalla, y jugar de forma totalmente fluida.
Temperaturas
Hemos tomado datos acerca de las temperaturas de la Asus ROG Xbox Ally X (2025) mientras jugábamos y en reposo, con el modo turbo activo.
| Asus ROG Xbox Ally X (2025) | Reposo | Máximo rendimiento | Pico |
| CPU Ryzen AI Z2 Exterme | 41oC | 90oC | 90oC |
| Ruido | 30dBA | 37dBA | – |
A máximo rendimiento, la CPU opera a 4,447 GHz de pico en P-core, bajando a 4,157 GHz @0,985V para estabilizarse en esta marca. El consumo será de 55W y la temperatura de 90ºC, los máximos disponibles para ella.
Estresando solo la GPU obtenemos un 35W para ésta y la CPU en general, trabajando a temperaturas estables de 75ºC.
Con el conjunto completo bajo estrés, vemos que la CPU se estabiliza sus P-core a 3,0 GHz @0,765V. El consumo combinado desciende a 35W CPU y GPU, y la temperatura a 78ºC.
En tan diminuto espacio tenemos una potente CPU dando su máximo TDP y máximo consumo posible en el modo manual, por tanto, la consola está a su máximo posible. El disipador genera un ruido confortable, unos 37 dBA a 50 cm de nuestra cara.
Palabras finales y conclusión acerca de Asus ROG Xbox Ally X (2025)
Esta consola representa una evolución significativa dentro del segmento de consolas portátiles de alto rendimiento de Asus. Su renovación técnica y de diseño la posiciona como una de las máquinas más potentes del mercado, pensada para quienes buscan una experiencia de juego de nivel PC en formato portátil.
En el apartado técnico, la incorporación del nuevo AMD Ryzen AI Z2 Extreme marca un salto importante. Este chip combina núcleos Zen 5 y Zen 5c con una GPU Radeon 890M de arquitectura RDNA 3.5, ofreciendo un rendimiento gráfico superior al de la generación anterior.
El rendimiento en juegos confirma estas mejoras: la consola logra incrementos del 15 al 20 % en benchmarks gráficos y mantiene tasas de FPS estables por encima de 60 FPS incluso en títulos exigentes como Cyberpunk 2077 o Hogwarts Legacy con ayuda de FSR.
La inclusión de una NPU de 50 TOPS abre nuevas posibilidades para tareas de inteligencia artificial y optimización energética. A esto se suma una memoria LPDDR5x de 24 GB a 8000 MHz y un SSD Gen4x4 de 1 TB, que garantizan velocidad y capacidad más que suficientes para cualquier juego o aplicación.
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Además, su pantalla IPS de 7 pulgadas y 120 Hz con FreeSync Premium asegura una experiencia fluida y sin tearing, complementada por una respuesta táctil precisa y excelente calibración de color, con Delta E inferior a 1 en sRGB.
En términos de autonomía, la batería de 80 Wh ofrece un rendimiento un 40 % superior al del modelo anterior en modo rendimiento, alcanzando entre 4 o 5 horas de juego real según el modo de energía, y hasta 18 horas en reproducción multimedia. Aun así, el hardware Intel Lunar Lake parece tener mejores cifras de autonomía.
El rediseño del chasis supone un gran acierto. La consola adopta una forma más ergonómica con empuñaduras inspiradas en el mando de Xbox, mejorando notablemente la comodidad y el control durante largas sesiones.
Los gatillos con efecto Hall, los joysticks RGB precisos y los motores hápticos HD elevan la sensación de inmersión, con el resto de controles a un nivel sobresaliente.
La integración de Windows 11, Xbox GamePass y Armoury Crate SE proporciona una experiencia más completa y sencilla. Armoury Crate ofrece control total del rendimiento, iluminación, controles y perfiles de uso. Esta fusión entre ecosistema Xbox y PC amplía las opciones del jugador, permitiendo instalar de títulos de cualquier plataforma.
Asus ROG Xbox Ally X (2025) está disponible en precompra a un precio de 899€ en el momento de la review, aunque su precio final estará entre los 899 y 999€ en el mercado. Una cifra esperada en base a lo que vemos en la competencia.
La consola combina potencia, ergonomía y conectividad de forma equilibrada, ofreciendo una experiencia portátil sin compromisos. Aunque su autonomía y precio la orientan a un público entusiasta, su rendimiento la sitúa como una referencia absoluta en consolas portátiles de gama alta.
Logra mejorar en todos los aspectos clave: potencia, refrigeración, comodidad y ecosistema. No es solo una actualización incremental, sino una versión refinada que redefine el estándar de juego portátil con Windows.
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VENTAJAS |
INCONVENIENTES |
| MEJORA DE CPU CON AMD RYZEN AI Z2 EXTREME Y RAM DE 8000 MT/S | PRECIO ELEVADO, IGUAL QUE EN LA COMPETENCIA |
| MEJORA DE RENDIMIENTO ENTRE UN 15 Y 20% FRENTE A LA GENERACIÓN ANTERIOR | ESPERÁBAMOS MÁS AUTONOMÍA EN MODO AHORRO |
| PANTALLA IPS DE 7” FHD A 120 HZ BIEN CALIBRADA | WINDOWS 11 ES VERSÁTIL, PERO TIENE LOS MISMOS INCONVENIENTES QUE EN PC |
| REDISEÑO DEL CHASIS PARA MEJORAR LA ERGONOMÍA, EL MÁS CÓMODO EN CONSOLAS PORTABLES | AUN HAY JUEGOS NO OPTIMIZADOS PARA ESTE TIPO DE DISPOSITIVOS |
| EXCELENTE DISTRIBUCIÓN Y CALIDAD DE LOS CONTROLES | |
| MOTORES HÁPTICOS Y GATILLOS CON SENSORES HALL | |
| ARMOURY CRATE SE CLAVE PARA LA GESTIÓN DE LA CONSOLA | |
| MEJORA DE AUTONOMÍA DEL 40% EN MODO RENDIMIENTO | |
| COMPATIBLE CON IA |
El equipo de profesional review le otorga medalla de platino:























































































































