He probado la Xbox portátil: la ROG Xbox Ally X marca un debut que me encanta por potencia y diseño, aunque mejorable en software

He analizado la ROG Asus Ally X, la versión más potente de la primera Xbox portátil: su gran potencia no deja dudas, pero Windows 11 no convence del todo.
ROG Xbox Ally X

ROG Xbox Ally X es la versión más potente de la primera generación de la consola Xbox, fabricada por Asus y con el sistema operativo Windows 11.
Valve abrió la veda de la era de las consolas portátiles capaces de ejecutar videojuegos de PC con su popular Steam Deck hace ya 3 años, pero ahora de la mano de Asus le llega el turno también a Microsoft y a su Xbox.
Este 15 de octubre se pone a la venta en España la primera generación de Xbox portátiles: ROG Xbox Ally X y ROG Xbox Ally, que son la nueva versión de la familia de consolas portátiles de Asus como la ROG Ally X del año pasado, pero que en esta ocasión tiene el sello de Xbox. La más avanzada cuesta 899 euros, frente a los 599 euros de la básica.
He podido probar durante las dos últimas semanas el modelo más potente de los dos, la ROG Xbox Ally X, y te cuento cómo ha sido mi experiencia con esta consola portátil con Windows 11 que puede marcar un antes y un después en el sector.
Si quieres leer un análisis más enfocado en el rendimiento en videojuegos, puedes leer el análisis que han realizado nuestros compañeros de Hobby Consolas, en el que Alberto Lloret prueba la nueva ROG Xbox con montones de juegos y te lo cuenta al detalle.
¿Merece la pena comprar la ROG Xbox Ally X?
Tras una prueba que he disfrutado mucho, creo que esta primera generación tiene muchas cosas positivas que la hacen muy recomendable, pero también cosas que debes tener en cuenta antes de lanzarte.
Con 899 euros, la ROG Xbox Ally X se convierte en la portátil más cara del momento, así que no es una compra barata, pero logra una experiencia realmente potente gracias a su pantalla de gran calidad y a un rendimiento interno potencia por AMD que soporta juegos triple-A como Forza Horizon 5 a 1080p. Si eres adicto al gaming de PC y no tienes ya una Steam Deck, es súper recomendable.
Si eres jugador de consola, debes saber que esta consola es en realidad un ordenador con mando Xbox y que funciona con Windows 11. Esto permite que personalices al máximo tu experiencia según a lo que quieras jugar, pero puede que los controles de Armoury Crate y de gráficos no sean todo lo intuitivos como para convencer a un gamer más casual frente a la más sencilla Nintendo Switch 2.
No es una consola fácil de llevar encima por sus dimensiones, ni te durará mucho la batería si juegas al máximo rendimiento, pero en general es un buen primer intento en el que Asus y Microsoft han colaborado para sacar una nueva categoría al mercado, y eso siempre es de agradecer.
ROG Xbox Ally X, análisis y opinión:
Características de la ROG Xbox Ally X
| ROG Xbox Ally X | |
|---|---|
| Procesador | AMD Ryzen AI Z2 Extreme |
| Tarjeta gráfica | AMD Radeon |
| RAM | 24GB LPDDR5X |
| Pantalla | IPS de 7 pulgadas de 16:9 Resolución FHD 1920 x 1080p Pantalla táctil Brillo máximo de 500 nits Tasa de refresco de 120 hercios |
| Almacenamiento | SSD de 1TB PCIe 4.0 NVMe M.2 |
| Sistema operativo | Windows 11 |
| Conexiones físicas | Jack de auriculares 3,5 mm 2 puertos USB-C Thunderbolt 4 con PD 3.0 Lector de tarjetas UHS-II microSD WiFi 6e Bluetooth 5.2 |
| Batería | 80 WHrs Cargador de 65 W incluido |
| Dimensiones | 29 x 12,1 x 2,75 / 5,09 cm 715 g |
| Extras | Lector de huella dactilar en el botón de inicio |
| Precio | 899 euros |
| Procesador | AMD Ryzen AI Z2 Extreme |
| Tarjeta gráfica | AMD Radeon |
| RAM | 24GB LPDDR5X |
| Pantalla | IPS de 7 pulgadas de 16:9 Resolución FHD 1920 x 1080p Pantalla táctil Brillo máximo de 500 nits Tasa de refresco de 120 hercios |
| Almacenamiento | SSD de 1TB PCIe 4.0 NVMe M.2 |
| Sistema operativo | Windows 11 |
| Conexiones físicas | Jack de auriculares 3,5 mm 2 puertos USB-C Thunderbolt 4 con PD 3.0 Lector de tarjetas UHS-II microSD WiFi 6e Bluetooth 5.2 |
| Batería | 80 WHrs Cargador de 65 W incluido |
| Dimensiones | 29 x 12,1 x 2,75 / 5,09 cm 715 g |
| Extras | Lector de huella dactilar en el botón de inicio |
| Precio | 899 euros |
Diseño: no es pequeña, pero sí cómoda de sujetar gracias a los mangos del mando Xbox

Asus ha conseguido que la primera Xbox portátil tenga un diseño con elementos suficientes como para recordar a la consola de Microsoft, aunque también debes saber que es bastante grande y que transportarla puede ser un reto.
A diferencia de rivales como la Steam Deck, la Nintendo Switch 2 o la Lenovo Legion Go, y con respecto a las generaciones anteriores de ROG Ally de Asus, esta consola tiene como principal diferencia de diseño la incorporación de dos mangos similares a los de The Duke, el mando de la Xbox de sobremesa.
Esto la vuelve notablemente mayor, ya que estos mangos no se pueden desacoplar, y hacen que pase de tener un perfil de 2,75 centímetros a un grosor máximo de 5 centímetros cuando está apoyada. Con 29 centímetros de ancho, no será fácil que entre en cualquier bolso o mochila y notarás sus 715 gramos en la espalda, te lo digo por experiencia.
Aunque no sea la más portátil, Asus sí ha conseguido que la primera Xbox portátil sí sea la más cómoda de usar durante periodos largos de su clase, gracias a que el agarre es mucho más ergonómico que en las consolas de diseño plano. He jugado partidas de varias horas sin notar molestia alguna en manos y brazos, y creo que se acerca bastante a la comodidad de los mandos de Xbox y PS5.
El mando de Xbox llega acompañado de los controles a los que acostumbra la consola de Microsoft: A B X Y, D pad, 2 palancas, una en cada lado, dos gatillos dobles LB LT RB RT y dos botones traseros. A esto se le añaden 3 botones de opciones, un botón Armoury Crate para abrir la app de personalización de Asus ROG y botón Xbox dedicado.
Todos ellos se accionan a la perfección y están en una posición cómoda para alcanzar con los pulgares en la parte superior. Como punto en contra, los botones A B X Y tienen más recorrido que en la consola y por ello son bastante ruidosos. Y como punto a favor, la experiencia con los gatillos RB RT LB LT me ha parecido tan buena como el mando original de Xbox.
La consola tiene un diseño en plástico como material principal que me ha parecido agradable al tacto, aunque tiene detalles a pulir.
La textura de los mangos es rugosa y no se me ha resbalado nada, algo genial, mientras que en el cuerpo de la consola, este modelo Ally X más potente tiene detalles de ROG y Xbox, presentes también en la parte trasera.
Aunque también se vende en blanco, he probado la ROG Xbox Ally X en color negro, y te puedo confirmar que es un imán para el polvo, la suciedad y las marcas de dedos, por lo que no es fácil mantenerla limpia. En algunas partes como las palancas, de un material gomoso con recovecos, la suciedad una vez entra es casi imposible de eliminar.
El diseño gaming característico de ROG, como los del portátil ROG Strix Scar 18, está presente también a través de la iluminación Aura Sync, con dos círculos de leds RGB que rodean las dos palancas, pero no el resto de botones. Esto distrae menos, pero me habría gustado retroiluminación opcional en verde en el botón Xbox o en los A B X Y.
En el apartado de conectividad, me parece que Asus ha conseguido cubrir muy bien los básicos para una consola portátil actual.
Por un lado, tienes 2 puertos USB tipo C con Thunderbolt 4 que sirven tanto para cargar la consola como para conectarla a dispositivos externos, desde unidades SSD hasta monitores o televisores. Por otro, tienes puerto de auriculares jack de 3,5 mm y ranura para tarjeta microSD con la que expandir la memoria.
La conectividad inalámbrica es básica, con WiFi 6e y Bluetooth 5.2. He podido conectar la consola sin problema a la red de mi casa y a auriculares inalámbricos, pero creo que en un dispositivo ce casi 900 euros habría que esperar los estándares más recientes, como son WiFi 7 y Bluetooth 6.0, y no cabe conformarse con menos.
Ah, y el botón de inicio tiene lector de huella dactilar y con él ganas seguridad y de paso puedes ahorrarte teclear la contraseña cada vez que la usas.
Pantalla y batería: superan mis expectativas

La ROG Xbox Ally X cuenta con una pantalla que me ha parecido de gran calidad y un apartado de batería que, sin ser ideal, mejora las expectativas que tenía.
La pantalla táctil no es tan buena como la OLED de la Nintendo Switch, pero tiene un panel IPS de 7 pulgadas con unas dimensiones ligeramente superiores a las de un smartphone convencional que me ha parecido un aliado genial para videojuegos en calidad 1080p.
Tiene el ratio de aspecto de 16:9 de la mayoría de juegos así que rara vez suele haber bordes negros al jugar, y además el movimiento es realmente fluido gracias a la tasa de refresco de 120 hercios.
Esta pantalla me ha resultado bastante brillante, aunque tiene 500 nits, muy por debajo de los móviles actuales, por lo que no la recomendaría para jugar en exteriores. Tampoco me ha encantado que el panel refleja bastante la luz, pese a que tiene un recubrimiento amarillento que lo evita en una pequeña parte.
Gracias a los 2 puertos Thunderbolt 4, puedes conectar la consola a un monitor o televisor para jugar usando los controles de la portátil, aunque como ambos son USB-C, necesitarás un hub externo que sea compatible con HDMI (suelen costar unos 20 euros).
A nivel de sonido, Asus ha conseguido un apartado muy sólido gracias al uso de 2 altavoces delanteros a ambos lados de la pantalla. A niveles medios se nota la calidad y los inmersivo que resulta gracias a la certificación Dolby Atmos. A niveles máximos pierde algo de nitidez al reproducir música, pero logra una potencia bastante impresionante.

La batería es un aspecto en el que la primera Xbox portátil convencerá a algunos y decepcionará a otros.
En mis pruebas, con títulos como Forza Horizon 5, Ori and the Will of the Wisps y Monster Hunter: Wilds, la autonomía ha estado entre 2 y 4 horas según el juego y el modo de rendimiento elegidos gracias a su capacidad de 80 WHr y la combinación con el chip y la gráfica de AMD.
Para utilizar la arquitectura x86, debo reconocer que este dispositivo me ha sorprendido para bien en este aspecto. Se vende junto con un cargador de 65W igual al de portátiles como el VivoBook S14, no demasiado aparatoso que tarda aproximadamente hora y media de 0 a 100%, mucho más si estás jugando.
Está muy lejos de lo que conseguiría un chip con ARM y en algunas partidas largas se me ha quedado algo corto a título personal en comparación con un portátil, pero a este factor de forma no se le puede pedir mucho más yo creo.
Rendimiento y software: un mini PC que corre juegos potentes a 1080p, pero tiene poco de Xbox

Y pasado todo el apartado de hardware, vamos a lo más importante: ¿funciona bien para jugar a videojuegos la ROG Xbox Ally X?
Debo reconocer que la potencia me ha sorprendido positivamente en este dispositivo y he podido jugar a títulos triple A con muy buenos gráficos, aunque realmente me decepciona un poco que el software y la experiencia son más los de un mini PC que los de una consola, por lo que el sello Xbox me parece que lleva a error.
A nivel de recursos, Asus y Microsoft han puesto toda la carne en el asador, ya que en un formato tan pequeño logra meter un chip AMD Ryzen AI Z2 Extreme –más potente que la versión ROG Xbox Ally normal y con más funciones de inteligencia artificial–, así como 24 GB de RAM LPDDR5X.
Esto, como muestran las pruebas de rendimiento, permite una potencia interna que queda por detrás de los mejores portátiles gaming del momento, pero que supone un avance importante con respecto a la generación anterior, como la Asus ROG Ally X del año pasado, con el AMD Ryzen Z1 Extreme, con datos entre un 20 y un 30% mejores.
Me ha convencido también el detalle de que el almacenamiento SSD tiene 1 TB de capacidad, por lo que he podido instalar 10 juegos y aún así tener la mitad de memoria libre para más.
Durante estas semanas, he probado la consola con 3 videojuegos: por un lado los más exigentes a nivel gráfico Forza Horizon 5, como intermedio el Monster Hunter: Wilds y como título casual el Ori and the Will of the Wisps.
En todos los casos la consola ha sido capaz de moverlos a 1080p, lo que sobre todo en el caso del Forza no es tan sencillo, así que me ha encantado tener la potencia de un PC potente entre las manos.
Al ser un PC, es realmente personalizable y puedes crearte tu propio perfil adaptado a tus necesidades, algo que te gustará mucho si ya jugabas en ordenador. Yo me he centrado en los 3 modos de rendimiento que incluye como parte de Armoury Crate, el software de gestión de Asus, lleno de opciones y más accesible que nunca.
Por un lado, el modo de rendimiento Turbo funciona a 25 W se hace que los ventiladores funcionen a mayor potencia para soportar el juego en FHD incluso en los juegos más exigentes. Se puede calentar bastante, aunque el ruido es moderado en mi opinión.
Las otras opciones más moderadas con el modo Rendimiento, que funciona a 17 W, mientras que la segunda opción es el modo Silencioso, a 13 W, que reduce el ruido al mínimo, ideal para cuando estás en movimiento o para juegos menos demandantes. Me ha sorprendido el buen rendimiento de estos dos modos incluso en Forza Horizon 5.
He analizado la consola con software no final y sin vibración, por lo que puede haber cambios en la experiencia final. De la misma manera, también he experimentado tiempos de carga demasiado largos para lo que sugieren los datos de rendimiento, e incluso algún que otro problema al usar la consola sin conexión.
A nivel de software, aunque hay cosas que me han gustado en este híbrido entre consola portátil y PC, es donde menos contento estoy con la experiencia que han conseguido Asus y Microsoft.
Como punto positivo, la app de Xbox se abre automáticamente al encender la consola, y permite acceder a una experiencia de pantalla completa más amigable para el jugador. Con el botón Xbox, se abre un menú de controles rápidos de juego, como capturas de pantalla, adaptado para consolas portátiles.
La he usado con Xbox Game Pass como servicio de videojuegos, y he preferido jugar con los juegos instalados en local para poder jugar en movilidad, en lugar de streaming aunque está perfectamente adaptado también para Steam y no es un entorno cerrado. Eso sí, tendrás que tener sí o sí cuenta en Xbox.

Y como punto negativo, a Windows 11 le faltan muchos ajustes para ser el sistema operativo ideal para una consola portátil como esta. Los iconos son diminutos en muchas ocasiones y los gestos para salir de pantalla completa no están al nivel de un móvil.
La pantalla táctil permite es funcional y usándola puedes hacer todo lo que harías en un ordenador convencional, sí, pero para mí es una experiencia que no me resulta natural.
Un apartado que ejemplifica que esta primera generación de Xbox portátiles aún tiene margen de mejora, pero que en muchas cosas ya resulta un producto interesante, con potencia de sobra para cualquier videojuego en 1080p, una pantalla de garantías y unos controles tan cómodos como un mando.
Valoración
Nota 80
La ROG Xbox Ally X es la primera Xbox portátil en su versión más potente, y es muy recomendable como alternativa más potente a la Steam Deck, y la más cómoda por su diseño como el mando de la consola. Es en realidad un mini PC con Windows 11, con un software aún mejorable, pero muy personalizable.
Lo mejor
- Juegos a 1080p
- Pantalla de gran calidad
- La más cómoda de sujetar por el mando Xbox
- Muy personalizable
Lo peor
- La experiencia de Windows 11 en una pantalla pequeña
- Solo tiene WiFi 6e
- No es sencilla de usar
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Roberto Corrales
Redactor
Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.


